EL ACEITE DE OLIVA QUE ENAMORA

Oliva es el segundo apellido de Esther, el que le dio su madre y a quien homenajea acercando al público el mejor producto de su tierra (y la de toda su familia): el aceite de oliva virgen extra de la zona de Andalucía. En este pequeño rincón vas a probar el mejor aceite del barrio, eligiendo entre diferentes tipos de variedades: picual,
arbequina, royal, hojiblanca, frantoio, koroneiki, etc. Y, para ser más exactos, con las siguientes marcas: Oro Bailen, Casa del Agua, Puerta de Jaén, Cazorla, Claramunt, Cortijo Spiritu Santo, Finca la Torre, La Cultivada, Castillo de Canena, Un Olivo… Todas ellas producciones tradicionales con procesos conocidos por Oliva de cabo a rabo. Si te pica el gusanillo y no aguantas hasta la comida, pídele unas regañas de Andújar para probar con un poco de paté de perdíz de su pueblo, La Carolina, que es un producto tipiquísimo que arrasa en el puesto. También puedes encontrar tortas de aceite de oliva virgen extra de Andrés Gaviño, pimientos del piquillo rellenos de perdiz
(La Real Carolina), yogures Calaveruela (lo más rico y mágico del Valle del Guadiato, en Fuente Obejuna, Córdoba), distintos vinagres de Jerez como Casa del Agua reserva, Cazorla, Primitivo Collantes (el del fino y vinos generosos de Chiclana, que por cierto también tiene) y el único pero no menos especial vinagre balsámico ecológico de Un Olivo (Alcalá la Real, Jaén), Tejas Dulces de Sevilla hechas a mano artesanalmente (te avisanos, te costará elegir entre las de almendra, pistacho, coco, cacao, limón o las de naranja). Si te pasas por el puesto podrás descubrir un cachito de despeñaperros pá’ abajo, como Esther dice.