UN BOCADO DE MAR

Carlos venía y venía constantemente al mercado para ayudar a su suegro, Paco, quien llevó las riendas del puesto durante casi 30 años. Y al final… ¡se lo acabó quedando él! Por eso es la pescadería familiar con más historia del mercado, y siempre le vas a ver feliz de la vida limpiando sus piezas, nacionales en un 99%, y que presumen de una calidad excepcional a un precio asequible para la clientela que lleva años visitándoles. En fiestas especiales te vas a encontrar una auténtica marisquería, pero cualquier otro día podrás pedirle salmón, bonito fresco, salmonete de roca, la merluza de pincho que tan tierna está saliendo, emperador, boquerones… o lo que más gusta a todos: su dorada y sus lubinas (salvajes o de cultivo).