EL RINCÓN MÁS VETERANO DE VALLEHERMOSO

Alejandro cuida de su puesto como si fuera su hijo o, por lo menos, su casa. Él ha vivido la transformación del mercado durante casi cinco décadas y es que lleva aquí la friolera de 49 años vendiendo gran variedad de productos de charcutería y mantequería a precio de fábrica (compra directamente a cada casa). Te va a cortar unas lonchas jugosísimas de uno de sus 7 tipos de jamón ibérico de recebo, pero no se te ocurra irte sin un queso de los 35 que invaden el mostrador: los tienes manchegos de oveja -muchos de ellos premiados- y hasta 7 clases de Cristo del Prado: de aceite, de romero, semicurado, tierno, viejo, con denominación de origen, o sin ella. ¿Su historia en Vallehermoso? Familiar. Y si no pregúntale por su hermano y su mujer, ¡a ver qué te dice!