UNA CERVECERÍA CLÁSICA MADRILEÑA CON UN TOQUE DE MODERNIDAD

El Escaparate de Vallehermoso es una de esas cafeterías sin demasiadas florituras en las que, simplemente, “se hacen las cosas bien”, como le gusta decir a su propietario, el cocinero Francisco Bononato -formado en la Escuela de Hostelería de Sevilla y en cocinas de altos vuelos como las de los hermanos Roca o Martín Berasategui-. “Bien” en el leguaje de Francisco significa muchas cosas, todas sinónimo de “buen hacer” y mimo: como sus desayunos, con café de los de verdad y tostadas de masa madre de las compañeras de El Horno de Babette; sus cañas tiradas con solera, su amplia carta de vinos o sus vermuts, siempre acompañados de deliciosas conservas artesanas, gildas y banderillas como las de toda la vida. Quienes se han encaramado a su barra alguna vez cuentan que es memorable su ‘tosta de Pichón 3 Estrellas Michelin’ -elaborada con pollo del puesto de  Higinio, que surte a varias estrelllas Michelin-. Épicos son también sus crujientes Torreznos a la Moda de la Artesa de Alalpardo, cocinados a baja temperatura durante 8h, sus callos, su steak tartar o su tosta de sardina ahumada de Fish Gourmet.