LAS CARNES CON SOLERA DE ALBERTO

El mostrador de Alberto alberga tesoros cárnicos y lácteos. Tras su cristal encontrarás, por ejemplo, un gran jamón ibérico, buenos serranos y un queso con denominación de origen de la Mancha (y un sabor de aúpa): el de San Pedro de Magaceda. De su carne, la ternera es el producto que más piden sus visitantes, pero reconoce que la pieza más sabrosa y especial es el cordero de Soria y de Segovia. Mira a ver, que si te vienes arriba te puede envasar el género entero al vacío. Y, como eso lleva su tiempo, le escucharás defender que aquí no hay cabida para los conservantes: «¡Yo no echo polvos ni echo ná de ná, hombre!», por ello esta carne no es que ‘’parezca’’ roja, sino que lo es. Así lleva 39 años en los puestos 51 y 52, y antaño se trajo a la clientela de su anterior carnicería. Por algo será, ¿no?